Los periodistas destacan la extrema prudencia mantenida al cubrir el dolor de la familia de Agostina, reconociendo la dificultad de la situación que atraviesan. Se resalta la comunicación constante y respetuosa que han mantenido con ellos, especialmente con Miguel y Franco, durante todos estos días.
Se muestra la gran cantidad de gente presente, subrayando la magnitud del apoyo y la preocupación de la comunidad. La cobertura se ha centrado en transmitir la situación con sensibilidad, respetando el proceso y el sufrimiento de los familiares.