Se explora la posibilidad de que el móvil del crimen de Agostina esté ligado al mundo de la droga y la extorsión, afectando tanto a entornos marginales como a sectores de mayor poder económico.
Se cuestiona el porqué de la agresión hacia Agostina, sugiriendo que podría ser un mensaje dirigido a su madre o a alguien de su entorno cercano, similar a lo ocurrido en el caso Candela.
Se subraya la vulnerabilidad de los niños y adolescentes en estas situaciones, y se matiza la idea de un entorno puramente marginal, señalando que la zona donde operaba Barrelier es de gente trabajadora.