En Córdoba, la familia de Agostina se reunió frente a su casa para rendirle homenaje a una semana de su desaparición y posterior asesinato. La conmoción y el dolor eran palpables en el ambiente, con familiares rezando y dejando velas en señal de despedida.
Diego y Leo describieron el momento como de "muchísimo dolor y conmoción", destacando la carga simbólica de la reunión a tan solo cinco minutos de cumplirse una semana de que Agostina saliera de su casa por última vez para encontrarse con quien hoy es el único detenido por el crimen, Claudio Valerier.
La familia, incluyendo al padre de Agostina, Gabriel, y su abogada, expresaron el unánime reclamo de justicia para que los responsables paguen por el brutal crimen de la joven de 14 años. La familia se encuentra refugiada en su vivienda, rodeada de su círculo más íntimo, mientras la comunidad acompaña en el dolor.