Se cuestiona la investigación del caso Agostina en Córdoba, particularmente la actuación del fiscal Garzón y la demora en obtener pruebas clave como las cámaras de seguridad.
Se señala que la cámara crucial del frente de la casa donde se ve a Agostina entrando fue encontrada por el primer abogado defensor de la familia, quien fue reemplazado por otro más cercano al poder político. El abogado actual del imputado, Sánchez del Bianco, renunció horas antes del hallazgo del cuerpo, generando sospechas.
Se menciona el antecedente del imputado por privación ilegítima de la libertad y la aparente poca atención prestada a su posible autoría. Se critica la actitud del fiscal Garzón, quien se le atribuye cercanía con causas gremiales y políticas, y su reciente conferencia de prensa donde evitó autocríticas.