Se especula sobre la posibilidad de que el caso Agostina esté cerca de una resolución, sugiriendo que la información sensible que se maneja y se oculta podría ser para no entorpecer un inminente desenlace.
Se cuestiona el tiempo que se está dilatando el caso, y se plantea la hipótesis de que el tiempo podría estar sirviendo a alguien para organizar la defensa o eliminar pruebas. La existencia de una cámara clave y su contenido son puntos centrales de la discusión.
Se menciona la confirmación por parte de la abogada del padre sobre la existencia de la cámara y la información que posee, lo que genera expectativas sobre la resolución del caso.