Se analiza la segunda declaración de Barrelier sobre la desaparición de Agostina, la cual se da en un contexto de secreto de sumario. Las contradicciones en sus dichos anteriores sugieren que podría estar intentando negociar con la fiscalía. Se pone énfasis en que la única información confirmada es que el teléfono de Barrelier se lo dio la madre de Agostina, mientras que el resto de sus declaraciones previas eran falsas.
Se especula que Barrelier podría haber proporcionado detalles sobre su paradero, ubicaciones de antenas de celular o datos de vehículos para precisar la búsqueda. La abogada de la familia mencionó que, a pesar del levantamiento del secreto de sumario, no pudieron acceder a la causa, la cual volvió a ser secreta.