Pedro, junto a su madre, se embarca en la búsqueda de un tesoro escondido en una vieja fábrica, siguiendo la historia de un inmigrante ruso que perdió todo.
La leyenda cuenta que el ruso, tras una racha de mala suerte y deudas, habría escondido su fortuna en un tanque de agua dentro de la fábrica antes de suicidarse. Pedro y su madre exploran el lugar con una varilla y un visor para buscar pistas, con la esperanza de encontrar la supuesta fortuna y aliviar la precaria situación económica de Pedro.