Un importante operativo policial se desplegó en los alrededores de la comisaría para contener la situación y dispersar a los vecinos que marchaban reclamando justicia por Agostina. Se observó un gran número de efectivos y patrulleros, con la policía patrullando las calles y marcando puntos de concentración.
La policía utilizó balas de goma y gases para dispersar a la gente, describiendo el accionar como una "cacería" ya que no hubo detenciones, solo una respuesta violenta ante el reclamo.
Se mencionó que Barrelier tenía vínculos con la barra de Instituto, era empleado municipal y tenía fotos con funcionarios, sugiriendo una red de conexiones que podría explicar la supuesta protección política. El fiscal no explicó el móvil del crimen, y la madre de Agostina fue descrita como una figura evasiva.