Bernardo Schaber, debutante en el Turismo Carretera, compartió sus primeras sensaciones tras subirse a un TC. Reconoció la dureza de la dirección y la necesidad de adaptarse a las particularidades del auto, especialmente a la ausencia de dirección hidráulica.
A pesar de los inconvenientes mecánicos, como problemas con el embrague y la necesidad de asentar discos y pastillas, Schaber se mostró contento de estar en la categoría. Si bien la tanda de entrenamiento fue limitada, logró completar algunas vueltas y obtener sensaciones positivas de cara a lo que viene.