Barrelier cambió radicalmente su testimonio ante el fiscal Garzón, admitiendo que la joven que ingresó a su vivienda era Agostina y no su hija, como había declarado inicialmente. Este cambio de versión fortalece la investigación centrada en su domicilio.
La vivienda de Barrelier, ya allanada previamente, fue objeto de nuevos peritajes. El fiscal Garzón se presentó en el lugar, intensificando las pesquisas para esclarecer la desaparición de Agostina.