Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), un grupo de origen paramilitar, controlan rutas de narcotráfico, explotan oro ilegalmente y extorsionan a empresas en la región de la Sierra Nevada en Colombia. Se estima que la estructura cuenta con más de mil hombres en logística y operación, y unos 250 hombres armados.
Estos grupos han incrementado su presencia y violencia tras el acuerdo de paz con las FARC, afectando gravemente a las comunidades indígenas locales, cuya subsistencia depende de cultivos y conocimiento ancestral. La presencia de estos grupos genera un desequilibrio en la sierra y afecta la naturaleza.
La violencia también tiene un alto costo económico, con más de 46.000 denuncias por extorsión registradas desde 2022. La extorsión se ha convertido en un tema central en la campaña electoral. El turismo se ve afectado, ya que los visitantes buscan tranquilidad, y la violencia extrema ha hecho que regiones como la Sierra Nevada tarden décadas en abrirse al mundo.