Junio traerá consigo una nueva ola de aumentos en servicios y precios, impactando significativamente en el bolsillo de los argentinos.
Los incrementos afectarán a colectivos, subtes, luz, gas, agua, prepagas, alquileres y peajes, entre otros ítems esenciales.
Esta suba generalizada se suma a la desaceleración de la inflación esperada para mayo, que según consultoras privadas se ubicaría entre el 2,1% y el 2,5%.