Tras la subasta, la señora Olson revela que compró la granja por dos centavos, al igual que la caja de herramientas. Los caballos fueron comprados por el reverendo, y Nels compró otros artículos, sumando un total de seis centavos. Nels esperará a que Charles pueda pagar por los caballos.
Se menciona que la escuela comprará los libros y que la congregación ayudará a pagar el órgano. La familia Ingalls se da cuenta de que fueron sus amigos quienes los rodearon, y sienten que todo ha vuelto a la normalidad.