El abuelo de Agostina, Miguel, salió de su domicilio de forma abrupta y en automóvil, aparentemente tras recibir una notificación sobre una reunión vinculada al expediente.
Se cuestiona la forma en que se le notificó, considerando que debió haber un equipo de acompañamiento para brindarle apoyo en un momento de tanta tensión.
La familia se entera de las novedades a través de los medios de comunicación, lo que genera un profundo malestar y sensación de desprotección.