El abuelo de Agostina, Miguel, reitera su determinación de no perder la esperanza de encontrar a su nieta, a pesar de la angustia y el difícil momento que atraviesa la familia.
Se emociona al hablar de su nieta, describiéndola como inocente, alegre y juguetona, y expresa su deseo de que regrese a casa. Destaca la importancia de que la ciudad se empapele con la foto de Agostina para facilitar su búsqueda.
Miguel agradece el apoyo recibido por parte de los medios de comunicación y de la gente, reconociendo la fuerza que le brinda saber que no están solos en esta búsqueda.
Se describe a Agostina como una niña que disfruta de jugar con su hermano, su mascota y los perros de sus abuelos, y que comparte momentos alegres con su familia.