Miguel, abuelo de Agostina, desmiente las acusaciones del padre de la menor, Gabriel, quien la tildó de "drogadicta". Miguel afirma que su hija Melissa no es adicta ni mala madre, y que la presencia de sus hijos con ella lo demuestra.
El abuelo considera que las disputas entre los padres desvían la investigación y que Gabriel está "debiendo la investigación hacia otro lado". Señala que la separación de los padres ocurrió cuando Agostina tenía cuatro años y que la niña decidió volver con su madre debido a maltratos por parte del padre y su pareja.
Miguel también menciona que, gracias a Gabriel, se obtuvieron imágenes de Agostina entrando a la casa de Barrelier, a quien se describe como una persona "mal conectada" y con "relaciones mafiosas". A pesar de las versiones contradictorias, la coincidencia es que Barrelier estaba con Agostina, y aún no se entiende cómo una persona así se relacionaba con una niña.