Un abogado penalista analizó las implicancias de que un defendido confiese haber mentido ante la justicia.
Según el letrado, un defensor experimentado suele detectar las inconsistencias en el relato de su cliente y, ante la evidencia de mentiras, lo correcto es desvincularse del caso o aconsejar no declarar.
El profesional señaló que "si vos me mentís a mí, te vas a perjudicar", y que la relación de confianza entre abogado y cliente es fundamental para delinear una estrategia de defensa sólida.
Enfatizó que la desprolijidad en la defensa, como admitir haber mentido ante cada nueva prueba, deja al imputado "muy mal parado dentro de la investigación".