La banda Zafarrancho presentó su nuevo disco, grabado en una casa alquilada en Cañuelas. Los músicos relataron que el proceso creativo estuvo marcado por experiencias extrañas y una mística particular en el entorno rural.
Contaron que la idea de grabar en la casa surgió como una broma entre Magic y él, pero se convirtió en el centro de producción del álbum. La casa, ubicada en el campo, no estaba preparada para la grabación, pero le aportó una atmósfera especial al proyecto.
Durante la grabación, que duró unos 15-20 días, experimentaron situaciones "raras" y "creepy", como la presencia de un matadero de pollos cercano y ruidos extraños, pero aseguraron que fue un proceso "muy caótico" y "divertido".
Actualmente, se encuentran armando la gira de presentación del disco, que incluirá presentaciones en lugares pequeños y antros por todo el país. El 31 de mayo tocarán en el festival Alerta Rock y luego tendrán una fecha sorpresa antes del Mundial.