Se generó un debate sobre las opiniones de Yuyito acerca del matrimonio igualitario y su relación con Milei, lo que habría alejado a ciertas figuras públicas.
Se cuestionó la coherencia de las posturas religiosas de Yuyito, especialmente en relación con la próxima boda de su hija, y se la acusó de intentar impartir moralidad a otros sin aplicarla a sí misma.
La discusión se centró en la aparente contradicción entre sus creencias y la realidad, y cómo esto podría interpretarse como una estrategia mediática para mantener una imagen pública favorable.