Se narra una experiencia de viaje en tren a Tucumán en condiciones deplorables, con un manager "gemelo" que generó confusión y pérdidas de presentaciones.
Al llegar a Tucumán, la protagonista se da cuenta de que olvidó sus zapatos y el manager le compra unos de plástico de color amarillo, que no combinaban con nada.
A pesar de los inconvenientes, se preparaban para grabar un videoclip en el Jardín de la República.