El impacto de un dron ruso en territorio de la OTAN y la creciente tensión global sugieren que la guerra en Ucrania podría intensificarse. Se menciona la preparación de bunkers en Noruega ante la eventualidad de un conflicto con Rusia.
La población en países como Ucrania se prepara ante posibles cortes de energía y la necesidad de tener efectivo, ante la incertidumbre de desabastecimiento. La situación actual se describe como una crisis que se desata a partir del incidente del dron ruso.