La tensión en el Estrecho de Ormuz persiste a pesar de una tregua indefinida y un principio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán para extenderla dos meses.
Los avances son insuficientes para cerrar totalmente un acuerdo que ponga fin a las hostilidades, y las fuerzas estadounidenses continúan implementando el bloqueo contra Irán, redirigiendo buques comerciales para evitar el comercio con los puertos iraníes.