Susana Trimarco, madre de Marita Verón, se une a la conversación y comparte su experiencia, coincidiendo con Moria en que la declaración de la madre de Agostina fue "muy light" y evasiva. Trimarco sugiere que las capturas de pantalla del teléfono podrían ser falsas y recomienda analizar las antenas de las empresas de telefonía.
Además, Trimarco alerta sobre la posibilidad de que la casa del detenido sea un "aguantadero" y relata cómo en el caso de su hija, Marita, la policía la escondió en un tanque de agua. Insta a revisar a fondo la casa del detenido y sospecha de complicidad policial, política y judicial en casos de desaparición y trata de personas, motivada por el gran movimiento de dinero que generan estas actividades y que financian campañas políticas.