En Senegal, la destitución del primer ministro Ousmane Sonko por parte del presidente Basiru Diomayefae marca un punto álgido en la crisis política del país. A pesar de su salida del gobierno, Sonko se prepara para una posible candidatura presidencial en 2029, contando con un amplio apoyo popular.
La situación política en Senegal es sin precedentes, ya que el presidente Diomaye Faye debe su cargo en gran medida a la popularidad de Sonko. Ambos, ex funcionarios de Hacienda, fueron encarcelados antes de las elecciones de 2024 y liberados poco antes de los comicios. Las tensiones entre ambos líderes se han intensificado, con Faye criticando la "personalización" del poder por parte de Sonko y este último acusando a Faye de falta de liderazgo.
A pesar de la discordia, Sonko mantiene un considerable respaldo popular, mientras Diomaye Faye busca consolidar su movimiento "Diomaye Presidente" de cara a las elecciones de 2029. La carrera presidencial ya está en marcha, prometiendo un futuro político incierto para Senegal.