Se presentan relojes Rolex como herramientas de precisión para actividades extremas. El modelo Explorer (1953) se diseñó para el alpinismo y la exploración de cuevas, con función de indicación día/noche.
El Deep Sea Sea-Dweller (1967) soporta 1200 metros de profundidad y es crucial para la seguridad de submarinistas. El modelo Challenger (2012) acompañó a James Cameron en su expedición a las Fosas de las Marianas, alcanzando 11.000 metros. Se menciona un modelo para científicos y médicos, protegido contra magnetismo.