Ariel, el remisero que transportó a Agustina el día de su desaparición, relató los detalles del viaje. Relató que la joven le solicitó un viaje y que en un primer momento no sospechó nada, pero luego le llamó la atención su edad y su vestimenta.
Ariel mencionó que Agustina le dijo que tenía 14 años y que era nieta de Miguel, lo que lo tranquilizó pensando que sería un viaje más. Sin embargo, tras la desaparición de la joven, Ariel se dio cuenta de lo sospechoso de la situación y de la vestimenta del hombre que la acompañaba, quien llevaba el rostro cubierto.
El remisero expresó su dolor por la desaparición de Agustina y la angustia de no poder dormir pensando en lo sucedido. A pesar de la incertidumbre, mantiene la esperanza de que la joven aparezca con vida.