El empresario Marcelo Porcel fue procesado por abuso y se le impondrá una tobillera electrónica, pero las víctimas exigen su detención inmediata, temiendo que pueda reincidir. Al menos 10 víctimas han escrito cartas a los jueces de la Cámara Nacional en lo criminal y correccional solicitando que no quede libre.
Las cartas describen el profundo daño psicológico y el miedo que aún sienten. Las víctimas relatan cómo el abuso sufrido en la infancia les ha marcado de por vida y expresan indignación ante la posibilidad de que Porcel siga libre, transitando los mismos lugares que ellas. Sienten asco, vergüenza y miedo al recordar lo sucedido.
A pesar de los pedidos, la Cámara Nacional en lo criminal y correccional no otorgó la prisión preventiva. Los abogados de las víctimas consideran positiva la resolución de la Cámara, calificándola con un 9,50, pero insisten en la necesidad de la detención del empresario.