La policía se presentó en la vivienda de la familia de Agustina para pedirles que no se movieran del domicilio. Seis agentes del Departamento de Investigaciones Criminales estuvieron presentes durante unos 10 minutos y se reunieron con los abuelos y otros familiares de la menor desaparecida.
A raíz de este pedido policial, la familia decidió cancelar la marcha que tenían planeada para ese día en el centro de la ciudad. Los periodistas expresaron extrañeza ante este accionar policial, ya que no es habitual que la policía solicite la suspensión de movilizaciones familiares.