El pingüino papúa presenta la particularidad de no migrar durante el invierno, permaneciendo en la colonia. En Isla Martillo, la población ha experimentado un crecimiento notable: de una sola pareja en 1993, se pasó a entre 25 y 30 parejas nidificando en la última temporada reproductiva.
Los nidos de esta especie se construyen sobre arena, pasto, grava o ramas, dependiendo de la vegetación disponible. Las hembras depositan dos huevos por nido.