La OTAN y la Unión Europea condenaron el impacto de un dron ruso contra un edificio residencial en Galati, Rumania, que hirió a dos personas. El incidente es inédito al haber impactado un edificio habitado.
Rumania anunció medidas y solicitó más medios antiaéreos a la OTAN. El presidente ucraniano Zelensky ofreció su apoyo. Países Bálticos, Reino Unido, Italia, Alemania, España, Portugal y Hungría también expresaron su condena, a pesar de la postura de Víctor Orbán, aliado de Moscú.