La panelista recordó su primera vez en la mesa de Mirtha Legrand, donde compartió espacio con Moria Casán y Moria Salomón, y relató la hostilidad que sintió.
La conversación derivó hacia interpretaciones de principios bíblicos y su aplicación a las costumbres sociales, como las relaciones prematrimoniales y la vinculación entre personas del mismo sexo, generando un debate sobre la interpretación de la palabra de Dios.
Se mencionó la supuesta homofobia de algunas figuras públicas, contrastándola con Moria Casán, a quien se señaló como la única figura no homofóbica de esa generación, recordando también comentarios sobre el trato a personas homosexuales en el pasado.