Vecinas expresan miedo y pánico ante la desaparición de Agostina, temiendo que la situación pueda repetirse con sus propios hijos. Señalan casos anteriores como el de Lian, un niño desaparecido en Córdoba hace más de un año, y critican la tardanza en la activación de la Alerta SOFIA.
La preocupación se centra en la necesidad de no naturalizar este tipo de desapariciones y de exigir respuestas a la justicia, cuestionando por qué no se actúa de manera más rápida y contundente desde el inicio de los casos.