El Coliseo Eduardo Dibos en Perú fue testigo de un evento sin precedentes para la Iglesia Universal, reuniendo a más de 10.000 personas en un encuentro de familias.
El objetivo principal del encuentro fue la restauración familiar y la transformación personal a través de la fe. Los asistentes expresaron haber vivido una experiencia espiritual profunda, sintiendo un "calor espiritual" inexplicable y recibiendo la palabra de Dios de una manera renovada.
Se destacó la importancia de "inclinarse a Dios" y escuchar su palabra, incluso en medio de las dificultades diarias. Muchos salieron del evento sintiéndose llenos, fuertes y felices, con la certeza de que Dios les había brindado una oportunidad única para un cambio radical.
El evento, transmitido en vivo a través de Univervideo y redes sociales, permitió que miles se conectaran desde diferentes partes del mundo. Para quienes no pudieron asistir, se invitó a buscar la Iglesia Universal más cercana a través de su página oficial.