Manu Urcera describió a su hijo Cruz, de un año y ocho meses, como un niño inquieto, vivo y muy inteligente que desafía constantemente a sus padres.
El piloto relató cómo intentan enseñarle a expresar sus emociones, diciéndole que se pone "triste" en lugar de "enojado", y cómo tanto él como Nicole (Niki) aprenden sobre la marcha en la crianza. Confesó que a veces le cuesta manejar la situación y que su hijo lo corrige.