El piloto Manu Urcera compartió reflexiones sobre la paternidad y su rol como deportista, destacando el equilibrio entre su carrera y el tiempo con su hijo.
Urcera confesó lidiar con la culpa de no pasar suficiente tiempo con su hijo debido a su trabajo, pero también reconoció que incluso un empleo de oficina implicaría limitaciones similares. Buscando un equilibrio, mencionó que la lactancia materna nocturna le permite descansar.
Además, reflexionó sobre sus preferencias de automóviles, indicando que ahora valora más la comodidad y la resistencia a los pozos que la velocidad o el diseño deportivo, a diferencia de cuando era más joven.