Viviana, madre de Claudio Barreriel, niega rotundamente que en la casa de su hijo se realicen fiestas o se consuman drogas.
Reconoce que los compañeros de Instituto se juntan a ver partidos y comer asados, pero desmiente cualquier actividad ilícita o inmoral.
Asegura que su hijo nunca tuvo problemas con las drogas y que no pertenece a ninguna barra brava, aunque es hincha fanático del club.