La marcha por la aparición de Agostina en Córdoba se vio interrumpida por la descompensación de su madre, quien se encuentra sometida a una enorme presión y dolor. La mujer, visiblemente afectada, debió ser atendida mientras la protesta se mantenía en el centro de la ciudad.
Familiares, incluyendo el tío y los abuelos de Agostina, intentan contener a la madre, quien se había descompensado producto del estrés y la angustia acumulada por la desaparición de su hija.
La marcha, que tenía como objetivo llegar al Patio Olmos, se frenó ante la situación de la madre, quien a pesar de su estado, intentaba retomar el liderazgo de la protesta junto a otros familiares.