Se cuestiona la actuación de la justicia al no detener a Barrelier inmediatamente después de que el remisero confirmara haberlo visto con Agostina.
La defensa de Barrelier presentó un video de un auto rojo, pero la fiscalía lo desestimó, enfocándose en el Ford K negro.
Se critica que, a pesar de haber cometido un delito al facilitar la desaparición de una menor, no se dictó prisión preventiva contra Barrelier, generando dudas sobre posibles influencias y la lentitud de la investigación.