Jubilados y pensionados marcharon en Caracas exigiendo mejores ingresos y condiciones de vida, frente al Ministerio de Educación y el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales. Reclamaron salarios y pensiones que les permitan cubrir necesidades básicas como alimentación, transporte y medicamentos.
Un despliegue policial impidió el avance de la manifestación. Jubilados como Carlos Gallego denunciaron la precariedad económica, indicando que la pensión mensual equivale a 0.23 dólares. Rechazaron el sistema de bonificaciones a través de la plataforma patria, calificándolo como un mecanismo de control social discriminatorio.
Pedro García, presidente de la Asociación de Educadores Jubilados de Caracas, exigió una vida digna para los adultos mayores y solicitó que se les devuelva a las nóminas de los ministerios, rechazando los bonos que consideran insuficientes para enfrentar el costo de vida.