Se intensifica el rastrillaje en la zona de Barrio Ferreira, Córdoba, con la participación de múltiples fuerzas de seguridad, incluyendo policía, caballería, K9 y bomberos. A pesar del gran despliegue, los investigadores aún no tienen resultados confirmados.
El trabajo se ve dificultado por la escasa luz y la complejidad del terreno, con pastizales altos que dificultan la visualización de objetos. Se están utilizando drones y caballos para cubrir las extensas 200 hectáreas del área de búsqueda.
La falta de acceso a la zona de búsqueda para la prensa genera interrogantes, mientras los investigadores trabajan contrarreloj para obtener resultados antes de que anochezca por completo.