Un influencer argentino impulsó la fama viral de Tim Payne, un futbolista neozelandés hasta entonces desconocido, logrando que sus seguidores en Instagram pasaran de 4.000 a más de 2.300.000.
La iniciativa busca convertir a Payne en protagonista del mundial, a pesar de que Nueva Zelanda nunca ha ganado un partido en esta competición. El jugador agradeció el apoyo en español, reconociendo la dificultad del idioma.