El imputado Claudio Barrelier admitió ante la fiscalía que la menor Agostina ingresó a su domicilio, contradiciendo sus declaraciones previas. La admitió haber estado en su casa por un lapso de entre media hora y una hora, conversando con ella.
Barrelier también reconoció que el automóvil Ford Ka negro, que se presume clave en la investigación, pertenece a una amiga y no a su pareja. Esta declaración modifica su coartada inicial, donde sostenía que Agostina se había ido en un auto rojo con un novio.
La defensa del imputado señaló que Barrelier mintió en sus primeras declaraciones para proteger a su hija, pero ahora busca corroborar la versión de los hechos con las pruebas existentes en el expediente.