Un cohete de la empresa Blue Origin, propiedad del multimillonario Jeff Bezos, explotó durante una prueba en la plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral, representando un duro golpe para las ambiciones espaciales de la compañía.
El incidente ocurrió con el megacohete New Glenn, y aunque afortunadamente no se reportaron heridos, las imágenes de la explosión causaron conmoción.
La empresa aseguró que se detectó una anomalía durante el encendido y que se está investigando la causa para evitar que se repita.