El FMI plantea la necesidad de que al menos el 20% de los trabajadores en relación de dependencia paguen Impuesto a las Ganancias, lo que se considera un "delirio descomunal" al tratar el salario como ganancia. Se aboga por la eliminación de este impuesto y por ampliar la base de contribuyentes en lugar de aumentar la carga sobre quienes ya tributan.
Se discuten posibles modificaciones en las alícuotas del impuesto a las Ganancias, con una propuesta de reducción para grandes empresas y un aumento para las pymes, lo que generaría mayor carga tributaria para estas últimas. El FMI advierte sobre la "cuestión social" y el riesgo de perder elecciones si no se maneja adecuadamente.