Se reitera la crítica al fiscal de la causa Agostina, calificando su actuación de "horrenda". Se argumenta que el operativo de búsqueda, que incluye helicópteros y drones, se basa únicamente en la imagen de un vehículo captada por cámaras de seguridad en una zona rural.
Se cuestiona la falta de resultados y la aparente inacción del fiscal, sugiriendo que debería renunciar si no puede resolver el caso. Se compara la respuesta judicial en este caso con la celeridad con la que se actuó contra un periodista por un tuit.
Se pone en duda la efectividad de los recursos tecnológicos utilizados, afirmando que sin una investigación sólida y voluntad, no conducen a nada.