La familia de Agostina, incluyendo a su madre Melisa y sus abuelos Elizabeth y Miguel, se encuentra en un estado de profunda conmoción y angustia durante la marcha en Córdoba.
Se busca brindar contención a Melisa, quien ha reiterado incansablemente los datos que poseen sobre la desaparición de su hija, sin obtener respuestas concretas tras casi seis días.
La familia reclama celeridad en la investigación y la aparición con vida de Agostina, mientras la incertidumbre sobre su paradero crece con el paso de las horas.