La familia de Agostina, desaparecida hace seis días, se encuentra en una profunda desesperación. La casa de la joven se ha convertido en el centro de operaciones, donde esperan novedades mientras el comercio familiar permanece cerrado, afectando su economía.
Una marcha realizada por la familia y vecinos fue suspendida y luego reprogramada debido a la llegada de personal de investigaciones y la falta de novedades. La madre de Agostina sufrió una descompensación y requirió asistencia médica, evidenciando el extremo estado emocional de la familia.
La familia ha expresado que solo saldrán de la casa cuando Agostina regrese. A pesar de la angustia, el abuelo de Agostina se retiró a descansar, mientras la prensa mantiene guardia en el lugar, esperando un desenlace.