Se cuestionó la falta de información pública sobre las licitaciones y contrataciones del SEAMSE, un ente público tripartito (Nación, Provincia y Ciudad de Buenos Aires).
Se sospecha que los fondos públicos de los municipios, que son clientes del SEAMSE, podrían estar siendo utilizados para financiar eventos como el "Chiqui Fest" con fines políticos, sin transparencia en las contrataciones y beneficiando a empresas del ecosistema de Chiqui Tapia y la AFA.