El empresario Marcelo Porcel fue procesado por abuso sexual a 10 compañeros de su hijo y corrupción de menores, y se le impuso una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos.
La defensa de Porcel apeló el procesamiento, mientras que las familias de las víctimas, representadas por el Dr. Pablo Jaulena Gianotti, expresaron su indignación por la falta de detención y la medida de monitoreo, considerando que no es suficiente dada la gravedad de los delitos imputados.
La Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional autorizó el pedido de audiencias presenciales para los padres de las víctimas, a diferencia de instancias anteriores, y se espera la confirmación de la colocación de la tobillera y la extracción de ADN.