Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra 25 personas, entidades y buques vinculados al comercio de petróleo iraní, con el objetivo de afectar las finanzas de Teherán en plena guerra.
Las medidas afectan a ocho embarcaciones y 16 empresas relacionadas con los sectores energético y petrolero. El secretario del Tesoro afirmó que Washington no permitirá que Irán aumente sus ingresos para reforzar sus capacidades militares.